jueves, 21 de abril de 2011

Luces

Luces que te ciegan, que deslumbran, que te señalan caminos erróneos. Luces del norte, luces que te hacen ver la vida de otro color, que crean espejismos de realidades soñadas pero no realizadas, luces que nos acarician con su calor pero que se convierten en frías sombras de lo que fueron, luces que nos conducen a rincones oscuros de nosotros mismos, donde no podemos fingir que nada ocurre, luces que no saben que en realidad son sombras, sombras que desconocen su grata iluminación sobre los demás. 

Luces como llamas ardientes en medio de una nada oscura, avanzamos hacia ellas como insectos en una cálida noche de verano, sabiendo que nuestro destino es morir abrasados en un instante único de satisfacción.

¿Quién puede culparnos de querer sentir ese calor? ¿Quién podría resistirse?

Ya se sabe, a veces, es mejor arder que consumirse lentamente.



lunes, 21 de marzo de 2011

Mad Hatter

Harta de correr tras la liebre, voy a esperar que el tiempo me atrape, que el mercurio me convierta en demente para acabar hablando con orugas fumadoras y gatos sonrientes. No tendré tiempo de matar brujas que se creen reinas de corazones ni de conquistar reinos supuestamente blancos, mi deber es perecer bajo aguas tranquilas, como una Ofelia enloquecida, como un ratón enjaulado, como una hoja seca dejándose caer.


viernes, 4 de marzo de 2011

I am

I am timid
And I am oversensitive
I am a lioness
I am tired and defensive
You take me in your arms
And I fold into you
I have insecurities
You show me I am beautiful

I am temperamental
And I have imperfections
And I am emotional
I am unpredictable
I am naked
I am vulnerable
I am a woman
And I am opening up to you.

domingo, 13 de febrero de 2011

So here I am

Justo donde quería. Viviendo en otro país, con gente nueva, nuevos paisajes, olores, costumbres, sabores... Estoy bien acostumbrándome a ello. Ahora no puedo imaginar una vida en España. Sólo volvería por una razón. Y no va a ocurrir. Así que no sé si prefiero quedarme aquí. Aquí o en otro lugar, empezando de nuevo, siempre siendo yo misma pero a la vez reinventándome, aprendiendo, yendo de un lugar a otro, sin un hogar fijo, sólo vagando y descubriendo un mundo que cada vez me parece más grande y especial. Porque de eso se trata, así quiero que sea mi vida. Nunca dejar que la rutina me atrape. Siempre soñando con nuevas aventuras. Siempre con un objetivo, siempre con algo en mente, siempre queriendo más, más y más. Lo más difícil todavía. Llamadme soñadora. 

El cielo es el límite, aunque ahora mismo siento que puedo volar.

¡Hasta mañana!

domingo, 6 de febrero de 2011

claro de luna

Cuando he mirado al cielo negro te he sentido aquí. Bajo esta cúpula de luces chispeantes, con esa Luna pintada con afilada precisión sobre una cartulina oscura. Me ha parecido oir pasos en la nieve y me he parado en medio del bosque. Quería pensar que era el perro del vecino, pero un escalofrío en la parte baja de la espalda me ha hecho imaginar que eras tú, saliendo de entre los árboles. Y no me he girado para mirar. Porque no quería romper esa ilusión, quería seguir notándote aquí. Y he seguido mirando estrellas, pasando de una constelación a otra, como si estuviera recorriendo tu cuerpo con mi mirada, repasando hasta el último detalle de tu anatomía. Buscando recovecos entre espacios, rememorando tus huecos, pintando tu cuerpo en una noche estrellada. El ligero viento del norte se ha desperezado mientras tanto y ha rozado mis mejillas sonrojadas por el frío. Mi aliento vaporizado se ha escapado de mi boca al compás de mi calmada respiración. No suena música como en las películas, pero éste es un gran momento. Y la vida no está hecha si no de pequeños momentos como éste, en los cuales te das cuenta de que vale la pena vivir, esforzarse, cambiar, probar, jugar, reír, llorar, sufrir e incluso morir. Estoy agradecida. Y no sé muy bien a qué o quién debo estarlo. Pero si hay un dios, un karma, un ente superior o simplemente somos un capricho llámalo del destino o de la conjunción de unos elementos químicos, si no podemos elegir dónde nacemos ni de quién y sólo somos quienes somos gracias a nuestro alrededor, yo me siento profundamente agradecida por ser quién soy. He visto pasar lo que me ha parecido una estrella fugaz y ni siquiera se me ha ocurrido pedir un deseo. Solo tenia ganas de dar dos pasos hacia atrás, donde te sentia, y que me abrazaras mientras mirábamos hacia arriba. Te meteria tus manos heladas en los bolsillos delanteros de mi chaqueta, tu hundirías tu cabeza en mi pelo despeinado, para luego apoyar tu barbilla en mi cabeza y seguir así un rato. Ha pasado un coche por la carretera desierta. La luz de sus faros ha roto el hechizo. Ya no estás. Me doy cuenta de que apenas siento los dedos. No me he puesto los guantes gordos y ésta noche es realmente fría. Debo volver a entrar en la casa, pero me resisto. Espero unos segundos, escucho atenta entre el silencio, pero no logro encontrarte. Así que me giro, aún con alguna esperanza de que estés justo detrás de mi, y empiezo a recorrer el camino de vuelta con pesados pasos. Y cuando he avanzado unos dos o tres metros, se me ocurre algo, me vuelvo corriendo a donde estaba y hago una foto rápida, como si eso pudiera captar todo lo que he sentido...







lunes, 31 de enero de 2011

i like my body when it is with your body

i like my body when it is with your
body. It is so quite new a thing.
Muscles better and nerves more.
i like your body. i like what it does,
i like its hows. i like to feel the spine
of your body and its bones, and the trembling
-firm-smooth ness and wich i will
again and again and again
kiss, i like kissing this and that of you.
i like, slowly stroking the, shoking fuzz
of your electric fur, and what-is-it comes
over parting flesh... And eyes big love-crumbs,
and possibly i like the thrill
of under me you so quite new.


E.E.Cummings

viernes, 28 de enero de 2011

La dulce escapada

Escribiendo desde el sofá, viendo como el sol empieza a querer descansar en este cielo seco y helado, convirtiendo las nubes en algodones de azúcar, escucho a unos niños jugando en la cercanía de un cuarto cerrado, aprendiendo una cancioncilla a la vez que chocan sus manos. El perro más relajado del mundo yace a mi lado, con su rizado pelo blanco, no podría distinguirse en la nieve nada más que por sus ojos negros y nariz rosada. Emite un suave aliento sobre mis rodillas, mientras le rodeo con mis manos y miro por el ventanal. El cielo está pintado con pastelillos dulces y no puedo más que imaginar que toda la tierra está cubierta de nata montada. La niebla ha salido del bosque, una niebla espesa y baja, típica de una mala película de terror, es tan densa y tan blanca que cuesta distinguirla de la nieve. Mientras escribo estas malas letras el cielo muta en oscuros púrpuras y rojizas nubes, cambiando a cada segundo. Me siento afortunada de estar aquí, con este frío seco que me abraza y el silencio que lo acompaña. Rodeada de la más absoluta blanca nada, no puedo más que pensar que ésta es la mejor soledad del mundo, repleta de maravillas en cada microscópico detalle.

Sunset lights
Puede que venir aquí sea lo mejor que he hecho en años. Y estoy orgullosa de no echar nada de menos (de momento). Puede que esto sólo sea el subidón de los primeros días, que dentro de un par de semanas se me caiga el mundo encima... pero de momento, pienso disfrutar de esta droga y espero que el efecto no se desvanezca.

Estoy cansada, apenas como y estoy siendo la mejor amita de casa del mundo.
Pero soy feliz. :)