domingo, 2 de junio de 2013

Brote 28: Porcelana fina

El techo tembló una vez más y se escuchó un estruendo horrible. En la total oscuridad de Els Genis, los cuerpos nerviosos del Matriarcado se estremecían en medio del estupor. Javi sacó su móvil del bolsillo e iluminó tenuemente las caras de sus amigas. Judith mantenía los ojos muy abiertos. También echó mano a su teléfono. Las demás hicieron lo mismo e iluminaron la estancia. Lara se acercó al cuadro eléctrico y accionó el diferencial un par de veces. No ocurrió nada. Sacó entonces una bolsa llena de velas de té que utilizaba para poner de centro decorativo en cada una de las diminutas mesitas de Els Genis. Se pusieron todos como locos a encender velitas y Sara se dirigió a la puerta trasera. Accionó el pomo pero la puerta no se movió. Eli se había acercado y la ayudó a empujar la puerta metálica. Tan sólo consiguieron moverla un par de centímetros, los justos para ver kilos de escombros obstruyendo la calle, puerta de Els Genis incluida.