viernes, 27 de abril de 2012

Brote 06: Miedo

Ya está, ya es oficial. Teemu está desaparecido en combate. Debería haber vuelto hace hora y media. Ya es negra, negra noche y solo son las siete y media de la tarde. La temperatura ha bajado a -16ºC y está nevando con fuerza. Después de descubrir que internet no funciona, he decidido llamar a todos mis contactos finlandeses, con resultado nefasto. No hay señal. Por supuesto he llamado a casa, pero no hay señal de ningún tipo. Así que estoy prácticamente incomunicada. Por suerte, la electricidad y el agua corriente siguen funcionando. He intentado pensar en otra cosa y he revisado mi compra. Comida para un par de días y poco más. Me he puesto a limpiar la leche y el vinagre que se había desparramado por el recibidor. Me he puesto a fregar como si no hubiera un mañana. He seguido revisando el estado de la comisaría cada quince minutos. El único cambio destacable es que los pequeños fuegos de entre las ruinas han ido apagándose conforme iba nevando. He pensado en explorar mi edificio, buscar ayuda, verificar si estoy sola de verdad. Pero estoy demasiado asustada como para salir de la habitación, por no mencionar salir al exterior. Me he planteado ir en busca de Teemu, pero el miedo y el atardecer no me han dejado. Al menos las farolas siguen funcionando.

Después de fregar, me he dado cuenta de que apestaba a pepinillo rancio, así que me he dado una ducha. Me ha calmado un poco, he hecho más café y me he sentado a esperar. Gracias a Dios que aquí beben café americano o a estas horas ya estaría bailando el baile de San Vito. Sigo esperando. Y no sé muy bien qué esperar. ¿Estará bien? ¿Por qué no ha vuelto? ¿Qué tiene que ver una Vecina Siniestra, una tienda vacía y la explosión de una comisaría? ¿Hay algún tipo de prueba atómica en la ciudad y no me he enterado? ¿Los marcianos han venío? ¿Por qué no hay ni rastro de vida humana? Nadie en las calles, nadie en los edificios vecinos... ¿Dónde está todo el mundo? ¿Dónde está Teemu? Sólo tengo preguntas y más preguntas. Siempre he pensado que soy muy valiente y aquí estoy, arremolinada en un sofá, en vez de salir en busca de mi novio. Eso es lo que hacen en las películas, ¿no? Soy una cobarde.

El silencio me está matando. Puedo oírme pensar. Hasta escucho el latido de mi corazón en dolby surround. Me he puesto a leer una guía de supervivencia que cogí prestada en la biblioteca hace un par de semanas. Llevaba tiempo queriendo acampar en el bosque, incluso tenemos apalabrada una ruta en verano con unos amigos de Teemu. Así que llevo bastante tiempo intentando recopilar información básica sobre supervivencia en la naturaleza. Más que nada porque no quiero acabar como Alexander Supertramp. Mientras leía, me he dado cuenta de que quizá tenga que emprender una ruta salvaje antes de lo que planeaba. No quiero emparanoiarme (como si no lo estuviera, a estas alturas) pero si estoy sola en medio de Finlandia, no quiero quedarme aquí congelada. Además tengo que saber si Teemu está bien, tengo que encontrarle. Dios, aún espero que entre por esa puerta, despertándome de un mal sueño.

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